Este video es una obligación personal y casi moral de reconocimiento a Antonio Vega. Su desaparición tan previsible como inesperada nos ha hehco mayores de golpe a una generación. Sus canciones son ya himnos de una generación, de un tiempo de juventud que ahora sabemos que -definitavemente- quedó atrás de forma irrecuperable y con la certidumbre, no obstante, de haberlo vivido con la intensidad exigida. Gracias.
Mayo 16, 2009 a las 12:33 pm
“La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo.” Mauriac.